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Culturas
Almerienses llegan a esta zona por el 2.000
antes de Cristo. Primero fueron las gentes de El
Argar, que trajeron la agricultura y el bronce
primario. Después, cuando había transcurrido
casi un milenio de cosechas, vinieron por el
Levante los fenicios con la revolución del
torno, de la moneda, de las diosas de alabastro
e idearon una esplendorosa ciudad ibérica que se
llamó Tútugi (la de los monumentales túmulos
funerarios) durante más de ochocientos años.
También la latinidad amó estos paisajes y creó
el municipio romano que levantaría templos,
villas, inscripciones y monumentos.
Fue de Levante, de la Mancha, de Murcia.. y se
volvió a levantar un pueblo nuevo para seguir
contando centurias. Pero el avance del sigo
XIX hizo caer en el olvido este territorio.
El trazado del ferrocarril al margen de la zona
fue una condena a perpetuidad para sus gentes.
Pero la ausencia de estas innovaciones ayudó a
conservar nuestra más pura identidad y valores
patrimoniales de carácter cultural, que hoy, un
siglo después, comenzamos a descubrir y valorar
en su justa medida.
Casi
medio centenar de yacimientos arqueológicos
demuestran que Galera ha estado habitada, de
forma ininterrumpida desde la Edad del Cobre
hasta la actualidad, alcanzando su máximo
esplendor durante las épocas ibera y romana. En
la etapa musulmana fue frontera entre los reinos
de Granada y Murcia, hasta que en 1488 se rindió
a los Reyes Católicos que la cedieron en señorío
a Enrique Enríquez. Se constituyó en centro y
refugio durante la sublevación morisca de 1570 y
presentó feroz resistencia a Juan de Austria,
quien después de varios intentos frustrados
logró volar el castillo y la muralla pasando a
cuchillo a todos sus habitantes y prohibiendo la
ocupación de la villa. A finales del siglo XVI
se repobló con colonos de Levante, La Mancha,
Castilla, La Rioja y Portugal, y durante los
siglos XVIII y XIX experimentó, gracias a su
floreciente agricultura, una importante
inmigración, parte de la cual excavó cuevas para
instalarse y muchas de ellas siguen habitadas.
 
En el yacimiento arqueológico del Cerro del Real
fue descubierta la ciudad ibero-romana de
Tútugi, así como vestigios inequívocos de haber
sido lugar habitado desde el periodo final de la
Edad del Bronce; la necrópolis de esta ciudad,
con más de 400 sepulturas, data de los siglos
VII al III antes de Cristo. Las dos fueron
declaradas Monumento Nacional en 1938. Hay otros
yacimientos arqueológicos como Castellón Alto y
Villares de la Arquería, de los más importantes.
También existen tres atalayas de origen árabe:
las de Tarahal y Albarrani, reforzadas en el
siglo XVI , y la de Ozmín, del siglo XIII y
reforzada en el XV.
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